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lunes, 20 de mayo de 2013

"Hay que arrancar el problema de raíz y cambiar al gobierno de nuestro país"


* Fragmento de Gimme the power 

Tito Fuentes y Randy Ebright, miembros de la banda mexicana, charlaron con Cultra sobre sus proyectos, el vínculo que los une con la Argentina y Gimme the power, el documental que narra una parte de la historia de su país a través de la suya propia. 

Txt. Gonzalo Sánchez Segovia  - @gonzalo_ss

Durante 71 años, el Partido Revolucionario Institucional (PRI) gobernó en México, entre 1929 y 2000, cuando el Partido Acción Nacional (PAN), también conservador, le ganó la presidencia. Y aunque llamar a ese período una dictadura es cuestionable, los mexicanos vivieron atrocidades similares a las de cualquier gobierno autoritario: represiones, matanzas de estudiantes, censura, desaparecidos políticos, fraudes, manipulación de los medios de comunicación y demonización de la cultura.

En 1995, en pleno auge neoliberal, apareció Molotov, una banda que canalizó el descontento del pueblo mexicano y con sus letras afiladas e ingeniosas incomodó a las estructuras tradicionales. Así lo plantea Gimme the power, el documental dirigido por Olallo Rubio (presentado por el grupo en la Ciudad Cultural Konex), que utiliza a la banda y su génesis como hilo conductor para narrar la historia reciente mexicana. “Para hablar de una banda tienes que hablar de su entorno, de dónde surgió. Entonces aquí se cuenta la historia de México y se ve cómo nos afectó artísticamente”, explica el guitarrista Tito Fuentes a Cultra.


“En el documental se ven cosas que 

seguramente no se han visto fuera de 
México (..) Nunca nos dimos cuenta qué 
tan aguda era la situación viviéndola”




En México, el documental se estrenó el 1º de junio de 2012, en la recta final de las elecciones presidenciales. En ese momento surgió el #YoSoy132, un trending topic mundial y movimiento social por una democracia auténtica, que nació cuando un grupo de estudiantes universitarios le exigió explicaciones al candidato priista Enrique Peña Nieto sobre una represión en 2006 de la que fue responsable. Se vislumbraba la posibilidad de un cambio: “La película salió justo en ese momento y la gente que había crecido con el PAN podía ver cómo es el PRI. Esperábamos que la gente se concientizara, pero de todas maneras la mitad del país votó por Peña Nieto”, cuenta Tito. “Pienso que el documental sí creó cierta conciencia en la juventud. Creo también que era el propósito, refrescar la memoria de los jóvenes sobre lo que hacen estos ojetes cuando tienen el poder. A lo mejor ganó este buey, pero sí se plantó una semilla”, opina el baterista Randy Ebright.

Cuando Olallo Rubio convocó a Molotov para el proyecto ellos enseguida dijeron que sí. “Nosotros siempre tuvimos ganas de hacer algo así. Olallo es un amigo contemporáneo de la radio, ponía canciones y sus jefes se las prohibían, le tocó vivirlo en primera fila. También hizo dos películas súper pachecas [flasheras]. En el documental se ven cosas que seguramente no se han visto fuera de México. El propósito es exhibirlo porque, indepen-dientemente de lo que refleje por sí solo, muestra de dónde venimos, qué pasaba, qué pensamos. Nunca nos dimos cuenta qué tan aguda era la situación viviéndola”, explica Tito.

El primer problema que tuvieron durante la realización fue conseguir las imágenes de los distintos episodios históricos -algunas incluso las robaron-, ya que no contaron con el apoyo ni de Televisa ni de TV Azteca, conglomerados mediáticos siempre aliados al gobierno de turno. “Los medios tradicionales están muy manipulados y siguen teniendo un impacto pesadísimo. En México sólo el veinte por ciento puede acceder a computadoras, la tele y la radio siguen teniendo el control”, asegura Tito. Más tarde se enfrentaron con la distribución. “Se estrenó con un timing poca madre para nosotros y nos topamos con eso. Tú crees que es súper fácil y es un pinche problema - continúa el guitarrista- No pudimos estar en todas las salas, hay estados de la república a donde no llegó. No salía ni pirata, que también sospechábamos que iba a hacerse”. Hoy puede verse completo en YouTube.

“Vinimos por primera vez en 1998. Este país tiene 
mucho que ver con el desarrollo de la banda. 
Cuando llegamos estuvo tan chido la 
bienvenida que nos agarraron cosquillas 
de ir a otros países”


El documental, cuenta con testimonios de ex integrantes y amigos, como Gustavo Santaolalla; e intelectuales y periodistas, como el escritor Juan Vi-lloro. También hay material inédito del grupo. “Todo el tiempo salimos con un pinche vaso en la mano, buey. Imagínate que tengas todas tus fiestas grabadas”, bromea Tito. La mayoría de las imágenes en vivo fueron grabadas en la Argentina, lo que confirma la identificación que sienten con el país. “Vinimos por primera vez en 1998. Este país tiene mucho que ver con el desarrollo de la banda. Cuando llegamos estuvo tan chido la bienvenida que nos agarraron cosquillas de ir a otros países”, recuerda Randy. En febrero tocaron en Salta -donde aprovecharon para filmar el video de Madafaka junto a Illya Kuryaki & The Valderramas-, Cosquín y el Luna Park, como parte de la gira de su disco Desde Rusia con amor (2012), registrado en vivo.

Ahora preparan nuevo material, pero antes deben arreglar conflictos con su discográfica y decidir el formato de lanzamiento. “Estamos batallando con la disquera, hay unas cláusulas del contrato con las que no se ponen de acuerdo, según nosotros ya acabamos y según ellos no. Queremos sacar un disco pero ver si sale en línea, en latas de cerveza, en donde sea. El mercado se transformó, antes estaba basado en la venta de discos, era el arca del pinche negocio. Ahora no saben qué hacer”, detalla Tito. “Los cuatro tenemos gustos e ideas diferentes y las canciones son una mezcla de eso. El problema es que hablar de temas sociales como lo que está pasando con el gobierno es declarar lo obvio. Se empieza a volver aburrido, entonces hay que buscar la palabra precisa para que trascienda en una canción”.


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